Números

El tamaño de la posición

Anteriormente se definió cuánto se puede perder: un porcentaje fijo del capital. Ahora hay que convertir ese porcentaje en algo concreto — en un número de lotes, de contratos, de unidades. Eso es el tamaño de la posición. Y el tamaño no se elige. Se calcula. Siempre se calcula. Nunca se pone "un lote" porque sí, ni "lo mismo que la vez pasada", ni "poco porque no estoy seguro". Se calcula con una fórmula que no cambia.

La fórmula tiene tres datos. El primero es el riesgo en dinero: cuántos dólares estás dispuesto a perder en esta operación. Si tu cuenta es de diez mil dólares y tu riesgo es del uno por ciento, el riesgo en dinero es cien dólares. El segundo dato es la distancia al stop loss: cuántos pips, puntos o centavos hay entre tu precio de entrada y tu stop. Si comprás en 1.0850 y tu stop está en 1.0820, la distancia es 30 pips. El tercer dato es el resultado de dividir el primero por el segundo. Cien dólares dividido treinta pips es 3.33 dólares por pip. Ese es el tamaño de tu posición.

Lo que hace esta fórmula es ajustar el tamaño automáticamente a cada operación. Y eso es fundamental, porque no todas las operaciones tienen el mismo stop. Una pin bar en el gráfico diario puede tener un stop de 80 pips. Una inside bar en el gráfico de una hora puede tener un stop de 25 pips. Si usás el mismo tamaño de posición en las dos, estás arriesgando cantidades muy distintas de dinero. Con la fórmula, el riesgo en dinero es siempre el mismo — cien dólares en el ejemplo — pero el tamaño de la posición cambia para que eso sea posible. Stop más amplio, posición más chica. Stop más ajustado, posición más grande. El riesgo se mantiene constante.

Ese es el punto que más cuesta entender al principio: el tamaño no es fijo. Cambia en cada operación. Y no cambia porque vos decidís operar más grande o más chico. Cambia porque la distancia al stop es distinta cada vez, y el tamaño se ajusta para que el riesgo sea el mismo. No es una decisión discrecional. Es una consecuencia matemática. Se calcula y se ejecuta.

El error más común es hacer las cosas al revés. Elegir primero el tamaño — "voy a meter un lote" — y después buscar dónde poner el stop para que el riesgo "más o menos cierre". Eso invierte la lógica completamente. El stop va donde la idea se invalida — eso se definió anteriormente. La distancia al stop es un dato que viene del gráfico, no de la gestión. Y el tamaño de la posición es la variable que se ajusta para que el riesgo encaje. Nunca al revés. Nunca se mueve el stop para acomodar un tamaño de posición que ya se eligió.

Otro error es redondear hacia arriba. La fórmula da 3.33 dólares por pip y el trader piensa "ponele cuatro". Parece insignificante. Pero ese redondeo aumenta el riesgo real un veinte por ciento. En una operación sola, no importa. En cien operaciones, la diferencia se acumula. Y en una racha perdedora, ese veinte por ciento extra puede ser la diferencia entre un drawdown manejable y un drawdown que te saca del juego. Se redondea hacia abajo. Siempre hacia abajo. Si la fórmula dice 3.33, se opera con 3. Mejor arriesgar un poco menos que un poco más.

¿Y si la fórmula da un número tan chico que la plataforma no lo acepta? Si el stop técnico es de 150 pips y tu riesgo es de cien dólares, el tamaño es 0.66 dólares por pip. En algunos instrumentos o con algunos brokers, el lote mínimo no permite operar tan chico. En ese caso, no se agranda la posición para llegar al mínimo. No se achica el stop para que el tamaño cierre. Se acepta que esa operación no es para tu cuenta en este momento. Es la misma lógica de siempre: si los números no cierran, no se fuerzan. Se pasa.

Hay una implicación que no es obvia pero es importante: a medida que tu cuenta crece, el tamaño de las posiciones crece proporcionalmente. Si tu cuenta pasa de diez mil a doce mil, el uno por ciento ya no es cien dólares — es ciento veinte. Las posiciones se agrandan automáticamente. Y a medida que la cuenta baja, las posiciones se achican. Perdés menos cuando estás perdiendo. Ganás más cuando estás ganando. Es un efecto de autoprotección que viene incluido en la fórmula sin hacer nada especial. Solo por calcular cada vez en vez de usar un tamaño fijo.

El tamaño de la posición no es glamoroso. Es una división. Pero esa división es lo que conecta tu análisis con tu capital. Sin ella, el análisis flota en el aire — sabés dónde entrar y dónde poner el stop, pero no sabés cuánto operar. Y operar sin saber cuánto es lo mismo que no tener gestión de riesgo. La fórmula es simple. Usala siempre.