El gráfico
El gráfico es la representación visual del precio a lo largo del tiempo. El eje vertical muestra el precio. El eje horizontal muestra el tiempo. Cada punto del gráfico es un registro de lo que pasó — a qué precio se operó, en qué momento, y con qué resultado entre compradores y vendedores. No es una predicción. Es un historial.
Existen distintas formas de representar ese historial. El gráfico de línea conecta los precios de cierre con una línea continua. Es limpio y simple, pero pierde información — no muestra cuánto se movió el precio dentro de cada período, solo dónde terminó. El gráfico de barras muestra más datos: apertura, cierre, máximo y mínimo de cada período. Pero visualmente es difícil de leer, sobre todo cuando hay muchas barras juntas. Y después están las velas japonesas.
Las velas japonesas son el estándar. Son lo que vas a usar. El resto se puede ignorar.
Cada vela representa un período de tiempo. Cuál período depende del timeframe que elijas. En un gráfico de una hora, cada vela muestra lo que pasó durante esa hora. En un gráfico diario, cada vela es un día entero de actividad. En uno de quince minutos, cada vela son quince minutos. El instrumento es el mismo, el precio es el mismo — lo que cambia es cuánto tiempo condensa cada vela.
Los timeframes se agrupan en tres niveles. Los altos — mensual, semanal, diario — dan el contexto amplio. Muestran la dirección general del precio, las zonas donde se detuvo o rebotó, la tendencia de fondo. Son el mapa. Los intermedios — cuatro horas, una hora — muestran lo que está pasando dentro de ese contexto. Son el zoom. Y los bajos — quince minutos, cinco minutos — dan el detalle fino. Muestran el movimiento casi en tiempo real, vela por vela. Son la lupa.
Un error común al empezar es quedarse pegado a un solo timeframe. Mirar solo el gráfico de quince minutos y creer que lo que ves ahí es toda la historia. No lo es. Lo que parece una tendencia clara en quince minutos puede ser nada más que un rebote menor dentro de un rango en el gráfico diario. Lo que parece una caída dramática en cinco minutos puede ser una mecha insignificante en la vela de cuatro horas. El timeframe bajo muestra el detalle pero no muestra el contexto. Y sin contexto, el detalle engaña.
También es un error común saltar de timeframe en timeframe buscando confirmación para lo que ya querés creer. Si mirás el diario y no te dice lo que querés escuchar, bajás al de cuatro horas. Si ese tampoco, bajás al de una hora. Si seguís bajando, eventualmente vas a encontrar algo que parezca darle la razón a tu idea. Eso no es análisis. Es buscar excusas en resoluciones más finas hasta encontrar una que encaje.
No hay timeframe mejor. Hay timeframes que sirven para cosas distintas. Los altos para leer la dirección y marcar zonas. Los intermedios para entender qué está haciendo el precio dentro de esa dirección. Los bajos para buscar el momento concreto de entrada. Por ahora alcanza con entender que el gráfico no es una imagen estática: es una herramienta que cambia según el nivel de detalle que elijas, y que elegir bien ese nivel es parte del trabajo.
Lo que vas a ver en el gráfico durante la mayor parte del tiempo no es claridad. Es ruido. Movimiento que no dice nada, velas que no confirman nada, precio que va y viene sin dirección aparente. Eso es normal. El gráfico no está obligado a mostrarte algo útil cada vez que lo mirás. La mayoría de las veces no lo hace. Aprender a mirar un gráfico es, en gran parte, aprender a ver que no hay nada que hacer y sostener eso sin impacientarse.