Territorio

La plataforma

La plataforma es el lugar donde todo lo anterior se vuelve concreto. Es el programa donde ves el gráfico, donde colocás tus órdenes, donde abrís y cerrás posiciones. Es tu herramienta de trabajo. No es el mercado — es la ventana al mercado. Y como cualquier herramienta, no necesitás dominarla por completo. Necesitás no equivocarte al usarla.

Las plataformas más comunes son MetaTrader 4, MetaTrader 5 y TradingView. MetaTrader — tanto la versión 4 como la 5 — es la que ofrecen la mayoría de los brokers de forex y CFDs. Se instala en la computadora o en el celular, se conecta a tu cuenta del broker y desde ahí operás directamente. TradingView es una plataforma que funciona en el navegador, con gráficos más limpios y una interfaz más moderna. Algunos brokers permiten conectar TradingView directamente a tu cuenta para operar desde ahí. Otros no, y en ese caso TradingView se usa solo para analizar y MetaTrader para ejecutar.

No importa cuál uses. Lo que importa es que sepas hacer cinco cosas sin dudar.

La primera es abrir un gráfico. Elegir el instrumento que querés ver — EUR/USD, oro, el índice que sea — y que aparezca en pantalla. Parece trivial, pero las plataformas tienen cientos de instrumentos y la primera vez que abrís una puede ser confuso encontrar el que buscás. Se hace una vez, se aprende dónde está, y después es automático.

La segunda es cambiar el timeframe. Pasar del gráfico diario al de cuatro horas, al de una hora, al de quince minutos. Cada timeframe muestra lo mismo — el precio del mismo instrumento — pero con distinto nivel de detalle. En el diario cada vela es un día entero. En el de quince minutos cada vela son quince minutos. Saber cambiar entre ellos con fluidez es básico porque la lectura del gráfico se hace siempre en más de un timeframe.

La tercera es colocar una orden. Hacer click en comprar o en vender y que la plataforma ejecute lo que le pediste. Acá es donde los errores cuestan dinero. Comprar cuando querías vender. Poner un lote cuando querías poner un mini lote. Equivocarte en el instrumento. Esas cosas pasan, sobre todo al principio, y cada error es una pérdida real. Por eso se practica primero en demo, sin plata de verdad, hasta que la mecánica se vuelva natural.

La cuarta es colocar el stop loss y el take profit. Son las dos órdenes que acompañan a cada operación. El stop loss cierra la posición automáticamente si el precio va en tu contra más allá de un punto que definiste. El take profit la cierra automáticamente cuando el precio alcanza tu objetivo. Ambas se colocan en el momento de abrir la operación o inmediatamente después. Saber dónde encontrar esos campos en la plataforma y cómo completarlos correctamente es innegociable. Una operación sin stop loss es una operación sin límite de pérdida.

La quinta es cerrar una operación manualmente. A veces necesitás salir antes de que el precio llegue al stop o al take profit. La lectura cambió, el contexto ya no es el mismo, o simplemente necesitás liberar el margen. Cerrar una posición tiene que ser un gesto que hagas sin pensar, sin buscar el botón, sin dudar dónde está. En momentos de presión — cuando el precio se mueve rápido y en tu contra — no querés estar buscando cómo se cierra una operación.

Esas cinco cosas. Nada más. La plataforma tiene decenas de funciones adicionales — indicadores, herramientas de dibujo, alertas, configuraciones avanzadas. Todo eso se aprende con el tiempo si hace falta. Pero las cinco acciones básicas se dominan antes de poner un centavo en el mercado. Se practican en demo hasta que sean automáticas. No hasta que las entiendas. Hasta que no tengas que pensar para hacerlas.