Rutina

Métricas

Los números no mienten. Las sensaciones sí. Podés sentir que el mes fue bueno porque tuviste una operación grande que ganó, y cuando mirás los números descubrís que el mes fue negativo porque las otras doce operaciones perdieron. Podés sentir que el mes fue malo porque tuviste una racha de cuatro pérdidas seguidas, y cuando mirás los números descubrís que el mes cerró positivo porque las ganancias fueron más grandes que las pérdidas. Las métricas reemplazan la sensación con información. Y la información es lo único sobre lo que se pueden tomar decisiones serias.

Las métricas se calculan mensualmente. No semanalmente — una semana no tiene suficientes operaciones para decir nada confiable. Y no cada dos meses — eso es demasiado tiempo sin feedback. Una vez por mes, con un mínimo de veinte operaciones registradas. Si en un mes hiciste menos de veinte operaciones, se acumulan con el mes siguiente hasta llegar al mínimo. Los números necesitan volumen para significar algo.

La primera métrica es el win rate. El porcentaje de operaciones que ganaron. Se calcula dividiendo las operaciones ganadoras por el total de operaciones y multiplicando por cien. Si de treinta operaciones ganaste catorce, tu win rate es del cuarenta y siete por ciento. El win rate por sí solo no dice si tu sistema es rentable. Un win rate del treinta por ciento puede ser muy rentable si el ratio riesgo-recompensa es alto. Un win rate del setenta por ciento puede perder dinero si las pérdidas son mucho más grandes que las ganancias. El win rate es un dato. No es un veredicto.

La segunda métrica es la expectativa por operación. Es el número más importante. Dice cuánto ganás o perdés en promedio cada vez que operás, expresado en R. La fórmula combina el win rate con el tamaño promedio de las ganancias y las pérdidas. Se multiplica el porcentaje de acierto por la ganancia promedio en R, y se le resta el porcentaje de error multiplicado por la pérdida promedio en R. Si tu win rate es del cuarenta y cinco por ciento, tu ganancia promedio es de 2R, y tu pérdida promedio es de 1R, la expectativa es: (0.45 × 2) - (0.55 × 1) = 0.90 - 0.55 = 0.35R. Eso significa que en promedio, cada operación te genera 0.35R. Si tu R es de cien dólares, cada operación vale treinta y cinco dólares en promedio. Es positiva. El sistema gana dinero.

Si la expectativa es negativa, el sistema pierde dinero. No importa cómo se sienta. No importa si las últimas tres operaciones ganaron. Si la expectativa calculada sobre veinte o treinta operaciones es negativa, estás perdiendo. Y hay que revisar: ¿las reglas se están siguiendo? ¿Hay operaciones fuera de plan contaminando los números? ¿El ratio real es menor al esperado porque se cierran operaciones antes del take profit? La expectativa negativa no siempre significa que el sistema es malo. A veces significa que la ejecución es mala.

La tercera métrica es el profit factor. Se calcula dividiendo la ganancia total por la pérdida total. Si en el mes ganaste ochocientos dólares en las operaciones ganadoras y perdiste quinientos en las perdedoras, el profit factor es 1.6. Un profit factor mayor a 1 significa que ganás más de lo que perdés. Mayor a 1.5 es sólido. Mayor a 2 es excelente. Menor a 1 significa que perdés más de lo que ganás — el sistema no es rentable en su estado actual.

La cuarta métrica es el drawdown máximo del mes. La caída más grande desde un pico hasta un valle dentro del período. Ya se explicó cómo se mide y qué hacer cuando alcanza ciertos umbrales. Acá se registra como dato mensual para comparar con meses anteriores. Si el drawdown máximo viene creciendo mes a mes, algo está empeorando — aunque el resultado final del mes sea positivo. El drawdown creciente es una señal de alerta que los otros números pueden no mostrar.

La quinta métrica es el promedio de R por operación. Es parecido a la expectativa pero más directo: se suman todos los resultados en R del mes y se dividen por el número de operaciones. Si el mes dio +12R en veinticinco operaciones, el promedio es +0.48R por operación. Es un número que permite comparar meses entre sí de forma simple. Un mes de +0.48R por operación es mejor que uno de +0.20R, independientemente de cuántas operaciones se hicieron.

Estas cinco métricas — win rate, expectativa, profit factor, drawdown máximo, promedio de R — son suficientes. No se necesitan más. No se necesitan indicadores complejos, curvas de equidad elaboradas, ni software especializado. Se calculan con una planilla y una calculadora. Lo que se necesita es calcularlas todos los meses sin falta y compararlas con los meses anteriores para ver si hay tendencias.

Las métricas no se miran para sentirse bien o mal. Se miran para tomar decisiones. Si la expectativa es positiva y el drawdown está controlado, se sigue operando igual. Si la expectativa es negativa, se investiga por qué. Si el win rate bajó significativamente, se revisa si cambió algo en el mercado o en la ejecución. Si el profit factor cayó, se mira si las ganancias se están cortando antes o si las pérdidas se están ampliando. Cada métrica cuenta una parte de la historia. Juntas, cuentan la historia completa.

Un dato final: las métricas solo son confiables si los datos son confiables. Si el diario está incompleto, si hay operaciones sin registrar, si los resultados en R están redondeados o estimados en vez de calculados, las métricas mienten. Basura entra, basura sale. La calidad de las métricas es exactamente la calidad del registro. Por eso el diario se llena siempre, completo, después de cada operación. No por disciplina abstracta. Porque sin datos limpios, los números no sirven para nada.